Tabaquismo

Fumar es la causa principal de muertes prevenibles en el mundo. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), las enfermedades causadas por el tabaquismo matan a más de 480,000 personas por año en EE. UU. Los CDC también indican que las personas fumadoras son 2 a 4 veces más propensas a desarrollar afecciones cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Cada año, a pesar de los peligros conocidos, muchas personas continúan fumando o comienzan a fumar. Una de cada cinco muertes de personas estadounidenses está relacionada al tabaquismo, y la cantidad de muertes relacionadas al tabaquismo por año es incluso mayor que la cantidad de muertes ocasionadas por suicidios, homicidios, SIDA y accidentes automovilísticos combinadas. 

Las personas fumadoras no solo tienen un mayor riesgo de enfermedades pulmonares, incluso cáncer de pulmón y enfisema, sino que también tienen mayor riesgo de padecer afecciones cardíacas, accidentes cerebrovasculares y cáncer de boca. Casi un tercio de todos los cánceres están relacionados al tabaquismo. El consumo de tabaco mata a más mujeres cada año que el cáncer de mama. El hábito de fumar también contribuye al desarrollo de diabetes, tuberculosis, enfermedades del sistema inmunitario y disfunción eréctil.

¿Cómo afecta el tabaquismo al sistema cardiovascular?

El consumo de tabaco presenta riesgos de salud para el sistema cardiovascular del cuerpo, entre los que se incluyen los siguientes:

  • Causa un aumento de la presión arterial inmediato y a largo plazo

  • Causa un aumento de la frecuencia cardíaca inmediato y a largo plazo

  • Reduce el gasto cardíaco y el flujo sanguíneo coronario

  • Reduce la cantidad de oxígeno que llega hasta los tejidos del cuerpo

  • Cambia las propiedades de los vasos sanguíneos y de las células sanguíneas, lo que permite la acumulación de colesterol y otras sustancias grasosas

  • Contribuye a un mayor riesgo de formación de coágulos sanguíneos

  • Daña los vasos sanguíneos

  • Duplica el riesgo de ataque cerebral isquémico (circulación reducida de sangre hacia el cerebro)

El tabaquismo también se ha relacionado con la depresión y la afectación psicológica.

¿Cuáles son los riesgos del tabaquismo pasivo?

Se trata del humo que las personas fumadoras exhalan, o del humo generado por la punta encendida del cigarrillo, cigarro o pipa. El tabaquismo pasivo tiene efectos adversos inmediatos en el corazón y los vasos sanguíneos, y también puede causar cáncer de pulmón y accidentes cerebrovasculares.  

La exposición al tabaquismo directa e indirecta presenta peligros graves para la salud de mujeres embarazadas, bebés y niños pequeños. Los niños y los bebés expuestos al humo del tabaco son más propensos a tener infecciones de oído y asma. También tienen un riesgo mayor de sufrir del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) que los niños y los bebés que no estuvieron expuestos al humo del tabaco.

Los siguientes síntomas comunes pueden estar vinculados a la exposición al tabaquismo pasivo:

  • Irritación de los ojos, la nariz y la garganta

  • Tos

  • Exceso de mucosidad en las vías respiratorias (flema)

  • Molestia en el pecho causada por la irritación de los pulmones

  • Dolor de pecho, que puede indicar la existencia de alguna afección cardíaca

Los síntomas del síndrome de la exposición al tabaquismo pasivo pueden parecerse a los de otras afecciones o problemas de salud. Consulte siempre con su proveedor de atención médica para obtener un diagnóstico.

Crear un entorno en lugares cerrados y al aire libre en el que no se permita fumar protege a las personas no fumadoras de la exposición al tabaquismo pasivo. 

Tabaquismo y enfermedades cardiovasculares

El consumo de tabaco es uno de los factores de riesgo más importantes de enfermedades cardíacas. Otros factores de riesgo son el colesterol alto, la presión arterial alta, la falta de actividad física, la obesidad y la diabetes. De hecho, fumar es la causa más evitable de muerte prematura en los Estados Unidos.

Por qué es importante dejar de fumar

Abandonar el hábito de fumar tiene recompensas a corto y a largo plazo. Después de semanas de dejar de fumar, la presión arterial disminuye y la circulación sanguínea mejora. Luego de un año de dejar de fumar, el riesgo de enfermedades cardíacas disminuye en un 50 %. Cinco años después de dejar de fumar, el riesgo de ciertos cánceres causados por el tabaquismo disminuye en un 50 %. Las investigaciones también demuestran que dejar de fumar es clave para gestionar los numerosos factores que contribuyen al ataque al corazón. Estos incluyen aterosclerosis, trombosis, enfermedad de las arterias coronarias y arritmias cardíacas.

Cómo obtener ayuda para dejar de fumar

Dejar de fumar es una tarea tanto mental como física. Mentalmente, deberá estar preparado y poco estresado. Físicamente, debe comprometerse a hacer actividad física todos los días y a dormir bien. Deberá superar 2 obstáculos: una adicción física a la nicotina y un hábito. Los expertos ofrecen los siguientes consejos para ayudar a los fumadores a dejar de consumir tabaco:

  • Piense por qué quiere dejar de fumar

  • Elija un momento sin estrés para dejar de fumar

  • Pida apoyo y ánimos a su familia y amigos

  • Empiece a hacer ejercicio o actividad física todos los días para reducir el estrés y mejorar su salud

  • Descanse mucho

  • Siga una alimentación equilibrada

  • Inscríbase en un programa para dejar de fumar o en otro grupo de apoyo

En algunos casos, las personas fumadoras pueden beneficiarse con el uso de productos que reemplazan a la nicotina como ayuda para cortar con el hábito de fumar. Estos productos continúan proveyendo nicotina a la persona fumadora para satisfacer su intenso deseo de nicotina. Pero el beneficio de estos productos es que no tienen el alquitrán y los gases venenosos que emiten los cigarrillos. Las mujeres embarazadas o lactantes y las personas con otras afecciones deberían hablar con su proveedor de atención médica antes de usar productos que reemplazan la nicotina. Algunos ejemplos de estos productos incluyen los siguientes:

  • Chicle de nicotina. Es de venta libre. Libera pequeñas cantidades de nicotina para ayudar a disminuir los síntomas de la abstinencia de nicotina.

  • Parche de nicotina. Es de venta libre y se aplica en la parte superior del cuerpo una vez al día. Libera una dosis constante de nicotina para ayudar a reducir el impulso de fumar.

  • Pastillas de nicotina. Se disuelven en la boca. Liberan pequeñas cantidades de nicotina para reducir el impulso de fumar. 

  • Inhalador o aerosol nasal de nicotina. Un producto recetado que reemplaza la nicotina. Libera nicotina para ayudar a disminuir los síntomas de abstinencia (es necesario contar con la aprobación de un proveedor de atención médica antes de utilizarlos).

Opciones sin nicotina para dejar de fumar

Vareniclina. Es una pastilla sin nicotina que ayuda a dejar de fumar. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) la aprobó en 2006. Es el primer medicamento que actúa sobre los receptores de nicotina en el cerebro. La vareniclina se adhiere a los receptores y bloquea la nicotina. Esto disminuye el deseo de consumir nicotina. Es posible que la vareniclina no sea adecuada para cualquier persona. Hable con su proveedor de atención médica para ver si es una buena opción para usted.

Bupropión. Es una pastilla sin nicotina que ayuda a las personas a dejar de fumar. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) la aprobó en 1997. Se ha demostrado que el bupropión modifica los transmisores del estado de ánimo en el cerebro que están relacionados con las adicciones. Debe recetarla un proveedor de atención médica. Es posible que el bupropión no sea adecuada para cualquier persona. Consulte con su proveedor de atención médica para obtener más información.

Cigarrillos electrónicos (E-cigarettes o vaporizadores)

Los cigarrillos electrónicos son muy populares entre los adolescentes. El usuario inhala un líquido caliente y vaporizado que contiene nicotina en lugar de fumar cigarrillos. También se conoce como vapeo.

Algunas personas usan cigarrillos electrónicos para dejar de fumar. Pero no están aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) como un recurso para dejar de fumar. Tampoco es claro si son una herramienta efectiva para dejar de fumar.

Los cigarrillos electrónicos pueden ser dañinos. Pueden tener sustancias capaces de producir cáncer. También se los ha relacionado con enfermedades pulmonares graves. Algunas personas fallecieron a causa de esto. Los especialistas aún no saben cuál es la causa exacta de estas enfermedades. Al parecer, no fueron por infecciones pulmonares. Pero todas las personas con dichas afecciones pulmonares habían usado cigarrillos electrónicos. La mayoría de las personas que se enfermaron usaban cigarrillos electrónicos con el compuesto químico THC. Es el ingrediente activo principal de la marihuana. Algunas personas se enfermaron después de usar cigarrillos electrónicos con THC y nicotina. Otras, después de usar cigarrillos electrónicos solo con nicotina. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) la denominan lesión pulmonar relacionada con el uso de cigarrillos electrónicos o vaporizadores (EVALI, por sus siglas en inglés). Los especialistas aún desconocen si las personas con EVALI tiene un riesgo mayor de sufrir complicaciones graves a causa de la gripe u otras infecciones pulmonares virales. Los proveedores de atención médica recomiendan la aplicación anual de la vacuna antigripal para todas las personas mayores de 6 meses, incluidas aquellas que ya han tenido una EVALI.

Debido a estos y a otros riesgos para la salud, los especialistas no recomiendan el uso de cigarrillos electrónicos.

Revisor médico: Stacey Wojcik MBA BSN RN
Revisor médico: Steven Kang MD
Última revisión: 7/1/2021
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